5 formas de potenciar la productividad a través del bienestar mental laboral (y viceversa)

20 Sep ‘23
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Rendimiento laboral
Redacción OpenUp
Revisado por la psicóloga Lili Thoelen
Balance Productivity and Wellbeing
El bienestar y la productividad van de la mano: cuando nos sentimos bien, rendimos más. Y lo mismo sucede al revés: si no nos sentimos bien psicológicamente, nuestra productividad se ve afectada.

 

La psicóloga Liliane Thoelen, experta en el tema, nos da la clave: para crear un ambiente de trabajo donde el bienestar y la productividad vayan de la mano, tenemos que entender que uno alimenta al otro.

“Necesitamos estar bien para ser productivos, pero también es cierto que siendo productivos nos sentimos mejor”

 

  • Lili Thoelen

La interacción entre el bienestar mental y la productividad

 

“Alguien que se siente bien mental y físicamente es más resiliente, afronta la adversidad con más facilidad y acepta retos mayores”, dice Liliane. “Y lógicamente, esto tiene resultados positivos en el trabajo; como una mayor productividad, alcanzar los objetivos con más facilidad y una mayor tasa de retención”. 

 

Al mismo tiempo, la productividad aumenta el bienestar del individuo: “Cuando tienes un día productivo hay más posibilidades de que te sientas realizado y de buen humor. Irte a la cama satisfecho tras un día bien aprovechado es una de las mejores sensaciones para el ser humano.”

 

La productividad y el bienestar son una espiral ascendente, pero también pueden enredarse hacia abajo. Si lo miramos a la inversa, las personas que no se sienten bien emocionalmente son menos productivas, por lo que se sienten menos realizadas, lo que a su vez afecta a su estado de ánimo.

 

Liliane nos explica: “Si alguien no se siente bien en el trabajo, tanto la motivación como la concentración pueden disminuir. Esto afecta a la productividad y al rendimiento laboral. Además, afecta a las relaciones con los compañeros, lo que repercute negativamente en el ambiente de trabajo y en la moral del equipo.”

 

Encontrando el equilibrio

 

La investigación científica demuestra que el bienestar mental y la productividad están relacionados, y que la clave reside en encontrar el equilibrio adecuado.

 

Por ejemplo, investigaciones de la Universidad de Eindhoven demuestran que una carga de trabajo excesiva combinada con insuficientes recursos para afrontarla pueden provocar un exceso de cansancio o disminuir el compromiso en el trabajo.

 

Y en cuanto a la mutua influencia positiva de ambos factores, una investigación del Centre of Economic Performance demuestra que cuanto mejor es el bienestar de los empleados, mayor es la rentabilidad de una empresa.

 

Se trata de alcanzar el punto óptimo entre factores como el reto y la presión, así como entre el feedback y un grado saludable de autonomía. Para ello, los investigadores de la Universidad de Eindhoven crearon el “The Job Demands-Resources Model of Burnout” que demuestra la relación (y el equilibrio) entre dichos factores. 

 

Un buen equilibrio entre exigencias laborales (plazos, retos) y recursos para hacer frente a esas exigencias (feedback, apoyo del manager, seguridad laboral) crea un entorno laboral saludable en el que las personas son productivas y se sienten positivas con su trabajo.

 

Elevada carga de trabajo, perfeccionismo y productividad

 

“Cuando la carga de trabajo es demasiado elevada y tienes pocos recursos para hacer tu trabajo, se produce un desequilibrio”, subraya la psicóloga Liliane. 

 

Como psicóloga, Liliane atiende con regularidad a personas que luchan por crear un equilibrio para sí mismas. En estos casos, los factores que más contribuyen al agotamiento y al absentismo son el exceso de carga laboral y la incapacidad para desconectar del trabajo, como chequear constantemente el e-mail, incluso por la noche y los fines de semana.

 

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Como parte del equipo directivo, es vital apoyar a los empleados en su búsqueda de conciliación y equilibrio entre vida personal y laboral. Lilian aconseja centrarse en los siguientes factores que analizaremos a continuación:

1. Fomentar la flexibilidad y la autonomía

2. Fomentar el equilibrio entre trabajo y vida privada

3. Crear una cultura corporativa positiva y segura

4. Comunicarse y escucharse

5. Dar feedback constructivo

1. Fomentar la flexibilidad y la autonomía

 

Las investigaciones demuestran que los empleados son más productivos, están más motivados y rinden más cuando tienen sensación de autonomía.

 

Lo complicado en cuanto a la flexibilidad, es que no existe una solución única. Tanto para el trabajador como para la propia organización, encontrar el nivel adecuado de autonomía y flexibilidad es un proceso continuo. ¿Cuánta flexibilidad necesita alguien? ¿Hasta qué punto puede y quiere alguien tomar sus propias decisiones sobre sus tareas y su jornada laboral? Esto es diferente para cada persona y cada organización, y a menudo es un proceso de ensayo y error.

 

Este artículo de HBR analiza el futuro de la flexibilidad en el trabajo y cómo abordarla como organización. La conclusión principal es que la flexibilidad es un concepto impreciso y que la forma de aplicarla varía no sólo de una organización a otra, sino también de un departamento a otro e incluso de un equipo a otro.

 

En cualquier caso, lo que está claro es que la autonomía y la flexibilidad contribuyen a un buen equilibrio entre la vida laboral y personal. 

 

2. Fomentar el equilibrio entre trabajo y vida privada

 

Un equilibrio saludable entre trabajo y vida privada es un requisito indispensable para que los empleados estén satisfechos a largo plazo.

 

Pero la forma en la que los individuos logran tal balance, varía mucho por persona. Por tanto, como empresario, debes dar a los empleados el espacio (flexibilidad y autonomía, véase el punto 1) para crearlo. 

 

Al fin y al cabo, un buen equilibrio entre trabajo y vida personal fomenta la productividad, pero también la diversidad dentro de la organización y el bienestar de los empleados. Y eso, a su vez, tiene un efecto positivo en la retención laboral, explica la revista Harvard Business Review.

 

3. Crear una cultura corporativa positiva y segura

 

Numerosos estudios en psicología laboral lo demuestran: una cultura de empresa segura contribuye a un bienestar mental positivo. De hecho, muchas personas consideran este factor diez veces más importante que un salario alto.

 

Una empresa con una cultura positiva y segura es una organización donde hay espacio para cometer errores, aprender y crecer. También es un ambiente donde la gente puede comunicarse abiertamente, ser ella misma y hablar abiertamente de sus retos y éxitos.

 

Aprende más sobre este tema 👉 Cómo fomentar una cultura de bienestar en tu empresa

 

4. Comunicarse y escucharse

 

Todo el mundo quiere sentirse escuchado. De hecho, es una de nuestras necesidades más fundamentales. Pero para poder expresarte abiertamente necesitas sentirte seguro y respetado al hacerlo. De lo contrario, probablemente consideres que no vale la pena decir nada.

 

En las organizaciones donde hay comunicación abierta, escucha activa y compasión, esto se traduce en una cultura segura que fomenta el bienestar y la productividad. Puedes conseguir este ambiente saludable creando un espacio seguro en el que la gente pueda hablar abiertamente de sus retos. Por ejemplo, con un confidente dentro de la organización o con un equipo de psicólogos externo.

 

Además, es importante que el equipo directivo dé buen ejemplo: alguien que se comunica de forma abierta y honesta muestra a los demás que también está bien hacerlo. Esto fomenta una cultura de confianza y seguridad.

 

Sigue leyendo 👉 Cómo crear seguridad psicológica en el trabajo

 

5. Dar feedback constructivo

 

Otra parte importante de la comunicación abierta y transparente es dar y recibir feedback. Una comunicación eficaz depende de la capacidad de dar retroalimentación constructiva, lo cuál es también una parte esencial de una organización sana.

 

Cualquiera que desee crecer y aprender tiene que estar abierto al feedback. No solo ayuda a los equipos y a los individuos a avanzar, sino que también mejora la organización, destacaba la psicóloga Britt Slief en este artículo.

 

Por eso, haz que dar y recibir feedback forme parte de la cultura de tu empresa, para que la gente se familiarice con él y no lo vea como algo negativo. “El feedback es necesario para crecer. Para desarrollar talentos, motivar, orientar y avanzar unidos en la misma dirección”, destaca Liliane. 

 

¿Quieres saber más? 👉 Lee: Consejos para dar y recibir feedback

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